Con los kilómetros a cuestas

Como todo conductor experimentado sabe, las revisiones periódicas son vitales para el mantenimiento y prolongación de la vida útil de nuestros vehículos, sobre todo si eres un conductor profesional o usas intensivamente el coche en tu día a día laboral. En esta entrada de nuestro blog, nos centraremos en las revisiones que nos indica el kilometraje y daremos una serie de consejos para saber cada cuánto tiempo deberíamos hace una revisión de nuestro vehículo. Obviamente en el mundo del transporte profesional, contamos con una diversidad de vehículos con diferentes requerimientos en base de su kilometraje. Los expuestos a continuación son tan solo una guía referencial que pueden servir para un coche o furgoneta.

 

Las reparaciones en función del kilometraje

Por lo general, la primera revisión se suele llevar a cabo entre los 5.000 y los 10.000 kilómetros. Se trata de una revisión rutinaria en la que se comprueba que todo funcione correctamente. Si eres un chófer profesional, lo más seguro es que ya no te acuerdes de esta revisión 😊.

Después, la siguiente sería a los 20.000 kilómetros, y así sucesivamente. Es decir, por tramos de 10.000 kilómetros anuales desde que hayamos adquirido nuestro vehículo. Como hemos comentado antes, esto puede variar dependiendo de nuestro vehículo. Así que aconsejamos que siempre se lean las recomendaciones del manual de usuario y se consulte con nuestro mecánico o servicio técnico de confianza.

 

A los 5.000 kilómetros

Es recomendable revisar la presión y el desgaste de los neumáticos, también que todos los líquidos como el agua, aceite, líquido de frenos, líquido anticongelante, estén en su nivel óptimo.

Con los kilómetros a cuestas

A los 10.000 kilómetros

Después de este kilometraje es cuando se deben hacer revisiones más exhaustivas, entre las que se incluirán los cambios anteriores junto con la reparación de algunas piezas que presenten anomalías por desgaste. Aquí es muy importante comprobar que la alineación, balanceo, rotación de los neumáticos y el sistema eléctrico funcionan correctamente

Lo más probable es que en esta revisión nos toque echar mano a la cartera para sufragar las piezas desgastadas o rotas. Aún así, tenemos que tener siempre presente que un vehículo en óptimas condiciones nos asegurará un buen control y seguridad que nuestra profesión requiere.

 

A los 20.000 kilómetros

En esta etapa de la vida de nuestro vehículo es muy probable que se empiece a notar el desgaste en las bisagras y los limpiaparabrisas. Aconsejamos reemplazar los filtros del aire y engrasar los rodamientos. Es también aconsejable asegurarse del buen funcionamiento de la batería, pues en muchos vehículos sería necesario cambiarla. En un próximo artículo del blog hablaremos con más profundidad de este tema.

 

A los 30.000 kilómetros

Llegados a este punto lo más probable será que tengamos que cambiar las pastillas de freno y tengamos chequear los amortiguadores y manguitos, los discos y el aire acondicionado.

 

En conclusión, tener en cuenta estas claves de reparaciones de acuerdo al kilometraje de nuestro vehículo nos puede hacer ahorrar tiempo y dinero en el mecánico y por supuesto alargar la vida útil de nuestro fiel vehículo que sin su ayuda no podríamos ejercer nuestra querida profesión.