Y con la rueda la humanidad se puso en movimiento

Es muy difícil encontrar otro elemento tan relevante como la rueda en nuestro día a día como empresa de transporte. Bien presente y protagonista en camiones, furgonetas, motocicletas, carretillas, cintas de distribución y en innumerables herramientas cotidianas, casi nada sería posible sin ella.

De hecho, es un elemento tan cotidiano que se hace muy difícil imaginar la existencia humana sin la rueda. Si tuviéramos que hacer un ránquing de invenciones, a buen seguro que saldrían un sinfín de objetos, ideas y patentes, pero sin lugar a dudas en la cúspide de esta pirámide encontraríamos la rueda y el fuego. No se entiende la evolución humana sin estos dos elementos. Tanto es así que podría discutirse si realmente fue una invención o un descubrimiento, puesto que su presencia ya estaba en la propia naturaleza y, seguramente, su adopción consistió más en una acertada observación de la realidad que no en un proceso de abstracción intelectual. En cualquier caso, cuando ambos elementos pasaron a formar parte de la vida humana esta progresó exponencialmente, incidiendo en múltiples aspectos vitales, desde las ciencias, las manualidades, la caza o la propia alimentación.

Es por todo ello que creemos que la humilde rueda bien se merece nuestro pequeño y sentido homenaje.

Lo primero que debemos saber es que es un invento anónimo. No está documentado quien fue su creador, solo podemos conocer en qué lugar existen los primeros vestigios de su utilización, pero es imposible conocer a la mente brillante que la creó y a quien comenzó a utilizarla.

El origen de la rueda se pierde en el tiempo. Probablemente su invención tuvo lugar a finales del Neolítico. Como resultado de las excavaciones realizadas hasta hoy, se sabe que ya había sido inventada en la antigua Mesopotamia alrededor del IV milenio A.C. Como fecha de invención los expertos coinciden en fijar el año 3500 A.C. Aunque como todo lo que se refiere a la arqueología, hallazgos posteriores podrían hacer variar esta fecha o matizar el origen exacto.

La primera rueda de la que se tiene constancia aparece en Liubliana, Eslovenia.

Tendrían que pasar muchos años para que se creara la primera rueda de madera de la que tenemos constancia. En este aspecto, la rueda más antigua que conocemos es la que se encontró en la ciudad de Liubliana, Eslovenia. Esta rueda se estima que es de hace unos 2.500 años, siendo la rueda física más antigua encontrada.  Así pues, esta localidad eslovena merecería ser conocido por algo más que por su equipo de baloncesto profesional. 🙂

Un dato interesante sobre los usos de estas arcaicas ruedas es que son muy diferentes a los que nos podríamos imaginar. De hecho, su forma era la de un simple disco de piedra con un agujero en su centro y su uso era para hacer girar un torno de funcionamiento muy rupestre, y era usada para la alfarería. No olvidemos que esta actividad era primordial para nuestros antepasados.

Pero ese primer uso solo fue el inicio. Inmediatamente la humanidad vio todo el potencial que tenía aquel instrumento y empezó a buscar nuevas aplicaciones y usos en todos los ámbitos de su vida, y aquí se produjo la gran eclosión de la rueda, que prácticamente no ha parado hasta hoy. Pero si vamos por orden, se avanzó en tres actividades esenciales que resultaron vitales para nuestra evolución:

En primer lugar, como ya se ha dicho, la alfarería. La calidad, perfección y durabilidad mejoró al mismo tiempo que se dio un gran paso adelante en su fabricación. Se podía fabricar más vasijas cerámicas de arcilla de mayor calidad en menor tiempo, cosa que favoreció la creación de los primeros excedentes. Aparte de ofrecer mayores posibilidades y calidad en utensilios básicos para guardar agua y alimentos, algo que también mejoró la calidad y expectativa de vida de nuestros antepasados prehistóricos.

En segundo lugar, la agricultura. Básica para que la humanidad pasara de ser nómada a poder asentarse. La rueda mejoró el uso de animales en la agricultura y esto permitió cultivar mucha más extensión de terreno y, en consecuencia, conseguir un rendimiento mucho mayor en cantidad de alimento. No solo se requería menos trabajo para conseguir el alimento, sino que se conseguía mayor cantidad. Y esto permitió una mejor alimentación con todos los beneficios que esto implica individualmente y en el aumento de la población.

Y con la rueda la humanidad se puso en movimiento

La movilidad sigue siendo uno de los puntales en la concepción del progreso.

Y en tercer lugar, como no, en el transporte. La rueda permitió una movilidad desconocida hasta el momento; todo era transportable y esto constituyó una auténtica revolución que  cambió por completo la forma de comportarse y organizarse. Personas, mercancías y objetos podían moverse sin dificultad, y sin duda esto fue clave para la evolución de la sociedad y que, hoy en día, sigue siendo uno de los puntales en la concepción del progreso. Y en el que nuestra empresa está implicada con toda su ilusión y entusiasmo.

Los usos y aplicaciones posteriores de la rueda han sido prácticamente infinitos, incluso la propia rueda ha sufrido una gran evolución a nivel morfológico o de materiales con los que ha sido construida. A modo de curiosidad, a continuación realizamos un pequeño repaso sobre los momentos más importantes de su pequeña historia, que siempre ha ido muy ligada a la nuestra.

Los radios de las ruedas aparecieron por la necesidad de economizar el material y de alcanzar mayores velocidades y se cree que fueron introducidos por los egipcios, ¡nada menos que en el año 2.000 a.C.! Posteriormente, las ruedas travesaños fueron introducidas por los griegos.  Y no fue hasta el año 1.000 a.C., en el que los celtas pusieron en uso las primeras llantas de hierro alrededor de las ruedas de sus carros. Como podemos ver, fueron diferentes las culturas que hicieron sus aportaciones a lo largo de la historia.Com0

El sistema se mantuvo sin grandes cambios hasta el siglo XIX, cuando en 1.802 se patentó el primer radio de alambre, cuyas modificaciones lo llevarían a lo que hoy vemos en todas las bicicletas. Años después, en 1.845, apareció el neumático, que comenzó siendo de caucho muy duro para posteriormente suavizarse.

Más cercano en el tiempo, a principio del XX, se introdujo el uso de los neumáticos en los automóviles, pero añadiéndole carbón al caucho con una durabilidad de apenas unos 60 Km. Hasta que posteriormente se confeccionaron con caucho blanco sin carbón y la expectativa de duración aumentó a 3.200 km. Esto, unido a la llanta y al disco de acero, crearon una rueda ligera, resistente, fácil de producir y económica. Prácticamente igual a como la conocemos hoy.

Y todo esto hasta hoy. Pero estamos convencidos de que la particular historia de la rueda seguirá avanzando sin cesar impulsándonos, tal y como lo ha hecho desde su origen.

Y con la rueda la humanidad se puso en movimiento